El Día D…

Un viernes cualquiera a finales del año 1997 estaba yo compartiendo con un grupo de amigos al final de la tarde. Transcurridas un par de horas, un amigo se me acercó, se me sentó al lado e inició la siguiente conservación: Amigo: Oye, que pena que al final no te contrataron en “Sapel” (nombre ficticio). […]